Nuevas autoridades municipales.  ¿Nuevos aumentos de salarios y pensiones entre ellos?

Por Mauricio Toribio
El presidente y la vice presidenta de la república ya han sido certificados como tales, para el periodo 2016 – 2020, y de igual forma los senadores, diputados, síndicos, directores de Juntas distritales y sus respectivos vice o suplentes, en todo el país, de todos los partidos políticos, pese a los cuestionamientos de ilegalidad de algunos.

Todo esto se hace dando cumplimiento a un protocolo que cae dentro del ámbito de lo normal, que se repite cada cuatro años con el mismo ritual y cada candidato electo recibe su certificación que lo acredita como tal. 
Ahora bien, la preocupación que nos mueve a escribir este artículo, es la pregunta de que si en el venidero periodo gubernamental, el ritual que se está poniendo de moda y que está haciendo sangrar el presupuesto institucional, el de los aumentos salariales de algunos funcionarios electos, así como el de las pensiones, lo vamos a ver como una cosa del pasado o la fiesta continuará.
Como es posible que regidores de Moca y Santiago, por solo citar dos casos, cargos que eran honoríficos décadas atrás, ahora estén ganando una millonada al año por hacer muy poco, por no decir nada, y eso no les he suficiente, llegando al colmo de aumentárselos en más de un 50% y también pretender garantizar sus futuros a través de una pensión, mientras los pobres hijos de machepa, que de sol a sol salen a las calles a recoger los desperdicios, expuestos a todas clases de enfermedades, ganen sueldos cebollas y para conseguir una pensión irrisoria, deben trabajar por casi tres décadas.
Esperemos en Dios que no.  Esperemos que los alcaldes, regidores, diputados, senadores  y funcionarios públicos que una vez lo hicieron y salieron ileso, porque no encontraron frente que lo obligaran a echar para atrás esta injusta acción, en los próximos cuatro años de la nueva gestión de Danilo Medina, encuentre un muro de contención que no les permita realizar sus planes macabros a favor de ellos y en perjuicio del pueblo.
La mal llamada democracia dominicana ha tenido y sigue teniendo que pagar un alto precio a los políticos.  Precio que sale de las costillas de los más humildes y que le van lacerando cada vez más las posibilidades de vivir en la patria que Duarte y los trinitarios soñaron para nuestra República Dominicana.
Ojala que este tema no se convierta en una epidemia política, donde todos los funcionarios electos y gubernamentales quieran crear situaciones de necesidad en sus respectivos cargos, para justificar un aumento salarial, superior en la mayoría de los casos, al 50 por ciento de lo que devengan, sin contar con los viáticos y otros privilegios con que cuentan una gran parte de ellos.

Señor presidente Danilo Medina, nosotros los dominicanos votamos por usted, porque entendemos que está provisto de los mejores deseos e intensiones para el pueblo dominicano y entendemos que cumplirá con su promesa de no aspirar una vez más a la presidencia.  Cásese con la gloria y busque de la manera que sea, de acabar con esta inequidad que cada vez más, lleva a los dominicanos y dominicanas hacia el oscuro y desolado valle de la incertidumbre y la desigualdad social.

Comentarios